2010, a criticar se ha dicho.
⊆ 7:27 PM by Violet | ˜ 0 dicen »La crítica de hoy se la dedicaré a Fer, pues como su trabajo le exige demasiado, tiene tiempo para picarse los ojos y leer este blog que nadie más lee (y que de igual forma me vale madres y no dejaré de quejarme por eso).
En la semana iba muy feliz escuchando mi música con mis audífonos a todo volúmen, como debe ser, ya que me enferma ir escuchando las conversaciones pendejas de la gente pendeja que me circunda, cuando me puse a pensar en lo siguiente: los accesos exclusivos para mujeres, niños, ancianos e inválidos.
Sucede que siempre he sido defensora de las buenas causas y estoy a favor de la justicia tanto para hombres como para mujeres, así que, como te imaginarás Fer, siempre y toda la maldita vida me la paso peleándome con la gente por ello.
En fin, iba en el metrobús pescada del tubo cuando se abrieron las puertas y se subió una considerable cantidad de hombres sanos y sin canas aparentes en la sección para mujeres y por ende, dejaron a muchas chavas afuera, esperando pacientemente a que llegara otro autobús.
Me indigné. Claro que me indigné. Obvio me indigna y me enferma que los hijos de puta con los huevos colgando se suban a donde saben que no deben, pero me indigna aún más que las mujeres se queden calladas y no les digan "Pendejo, no sabes leer? ahí dice que sólo mujeres!"
Iba a interceder cuando recordé un episodio muy divertido que me sucedió hace un par de años en el metro.
Antes, las horas pico eran en la mañana cuando todos nos aborregábamos para subirnos al metro y llegar temprano, y en la tarde cuando todos nos aborregábamos para subir al metro y regresar a nuestra cómoda casa, pero últimamente, eso de "la hora pico" es a la hora que sea que te subas al metro. Total que en ese "antes" yo me subí al metro con mi madre, muy felices las dos en los dos vagones reservados para mujeres, y antes de que se cerrara la puerta llegó corriendo un wey como de unos 40 y se quiso subir. Le pedí amablemente que fuera y chingara a su madre y que dejara subir a la señora que se encontraba detrás suyo, porque, como decía ahí, ese era un vagón para mujeres. Claro que cualquier mujer que tiene más de dos neuronas flotando en la cavidad cerebral hubiera agradecido mi acto de nobleza para con ella, pero ¡Oh sorpresa! la señora de atrás era la esposa del ruco y muy indignada, me soltó un puñetazo, el cual, como soy hábil y rápida como gacela, pude eludir. ¡Hazme el rechingado y putísimo favor! Se fue rfunfuñando en su lengua vulgar mientras yo moría de la risa y mi mamá se hacía pipí de coraje. ¿Qué pedo?
Así que un tiempo dejé de pelearme con los weyes porque, finalmente, a mí qué madres me importan las demás viejas, y menos si son ellas mismas las que fomentan que sus hombres se suban a donde no deben.
Yo me pregunto, cuál es su pedo? o en qué piensan? no se los vayan a manosear en los otros vagones, o no se les vayan a escapar. Y siempre vemos lo mismo, la típica parejita que va en proceso de procreación a la mitad del paso, en donde no debe...
Esto me remite a una gran polémica que se ha venido dando en el transcurso de los años, ¿la sociedad es machista? ¿o, muy por el contrario, hay un gran matriarcado?
Yo creo que la sociedad es machista porque las mujeres así lo han decidido (por lo que, entonces, se trata aquí de un matriarcado), se trata de valores que vienen desde casa. Cuántas veces no hemos escuchado "No, que el niño se siente y la hermana le sirva la comida" o peor, cuando las mismas mujeres justifican el maltrato en el matrimonio y creen que se lo merecen. Por eso la sociedad está tan podrida, cuál igualdad ni qué chingados. ¿De qué nos sirve tener una credencial del IFE si muchas mujeres no coordinan sus neuronas? Las cosas deberían ser parejas; todos hacen labores caseros, todos trabajan y todos estudian, pero sobre todo, todos se respetan.
Si las mamás de los cabrones que se suben a donde no deben les hubieran enseñado que las señales se deben respetar, entonces tal vez lo harían, y si las mujeres que van ahí trepadas, les dijeran ALGO, lo que fuera, entonces irían aprendiendo.
Alguna vez pensé que deberían poner sensores de testículos en las puertas, y que cuando uno de esos pendejos se trepe, una descarga eléctrica. A ver si le vuelven a dar ganas de subirse! Pero pues nadie me va a hacer caso, según que mis soluciones son muy "radicales".
En fin, espero que te hayas entretenido Fer, ahora ya ponte a trabajar!!!